La transición para entrar al kínder es muy grande, para ayudar a sus hijos para que sean exitosos en septiembre ayúdenlos a desarrollar las habilidades listadas a continuación:

  1. Ayuden a sus hijos para que se aprendan su nombre completo, dirección de la casa y el número telefónico.
  2. Ayuden a sus hijos a identificar colores básicos (rojo, verde, amarillo, azul, anaranjado, blanco y negro.
  3. Ayuden a sus hijos a contar del 1 al 20, hagan que sus hijos cuenten grupos de objetos.
  4. Ayuden a sus hijos a identificar los números del 1 al 10.
  5. Ayuden a sus hijos a escribir su nombre.
  6. Ayuden a sus hijos a identificar figuras básicas (círculo, cuadrado, triángulo).
  7. Denle muchas oportunidades a sus hijos para colorear y dibujar utilizando lápices, colores o marcadores.
  8. Denle oportunidades a sus hijos para recortar, denles viejas revistas, periódicos y hagan que recorten figuras.
  9. Ayuden a que sus hijos aprendan a vestirse y a desvestirse, que practiquen a usar los botones, cierres y broches.
  10. Ayuden a sus hijos a ir al baño sin ayuda.
  11. Lean a sus hijos diariamente.
  12. Hablen, hablen y hablen con sus hijos:
    • Ayúdenles a describir objetos (como se llaman, para qué se usan, de qué color son etc.).
    • Ayuden a sus hijos a seguir instrucciones de varios pasos como por ejemplo: "ve a tu cuarto, ponte la pijama y ve a lavarte los dientes".
  13. Ayuden a sus hijos a identificar sentimientos básicos (triste, enojado, contento, asustado).
  14. Ayuden a sus hijos a desarrollar la habilidad para jugar o trabajar independientemente por un lapso de 10 a 20 minutos.
  15. Enséñenles a sus hijos a pedir ayuda cuando la necesiten.
  16. Denles la oportunidad a sus hijos de jugar con otros niños de su edad.
  17. Asegúrense de que ustedes vengan el día de la matriculación en agosto. Denles permiso a sus hijos para que puedan jugar en el patio de recreo de la escuela ese día.

Ayuden a sus hijos para ajustarse al kínder

Durante el verano:

  • Hablen sobre el kínder: Explíquenles a sus hijos lo que se espera de ellos en la escuela, hablen sobre la duración del día escolar, si van a comer el almuerzo de la escuela o lo van a traer de la casa, cómo van a llegar a la escuela y cómo van a volver a la casa etc. Sean honestos contestando las preguntas de sus hijos sobre la escuela.
  • Traten de mantener otros cambios al mínimo: Empezar a asistir al kínder puede ser abrumador, sus hijos pueden sentirse exhaustos al final del día escolar especialmente en los primeros meses, septiembre puede no ser el mejor momento para inscribir a sus hijos en actividades nuevas, conseguir una nueva mascota etc. Denles un par de meses a sus hijos para ajustarse a ir a la escuela todos los días.
  • Establezcan rutinas constantes: Las rutinas familiares y constantes en la casa son muy importantes para sus hijos. Sus hijos se sentirán mejor sobre las cosas si saben qué esperar y cuándo esperarlas. Las dos rutinas más importantes son la hora de irse a la cama y antes de irse a la escuela en la mañana, una rutina tranquila, sin afanes en la mañana les ayudará a sus hijos a empezar mejor su día en la escuela. Hacer cosas la noche anterior como alistar el almuerzo, empacar la mochila, organizar la ropa que se van a poner hará que las mañanas sean más tranquilas. Andar a las carreras por la mañana solo causa más ansiedad y estrés. También establezcan una rutina para la hora de acostarse, los niños en edad de ir al kínder deben estar en pijama con sus dientes lavados y listo para ir a la cama a las 8:00 de la noche, una vez que sus hijos estén en la cama, ustedes les pueden leer o poner música suave, practiquen y empiecen estas rutinas antes de que empiece la escuela en septiembre.
  • Lean libros sobre ir a la escuela: Esta es una gran manera de exponer a sus hijos a algunas de las cosas y experiencias que tendrán cuando empiecen la escuela, esto les ayuda a ustedes a descubrir y discutir algunas de las cosas que les pueden causar ansiedad a sus hijos. Aquí hay una lista de libros recomendados, y estos libros los pueden pedir prestados en las bibliotecas públicas.
  • Sean positivos sobre la escuela: Si ustedes son aprensivos o negativos, sus hijos lo van a notar, díganles a sus hijos que entrar a la escuela es algo que todo el mundo hace, no sugieran que sus hijos tienen la posibilidad de elegir entre venir o no a la escuela, sean entusiastas sobre la escuela, díganles a sus hijos lo emocionados que están de que aprendan nuevas cosas, hagan nuevos amigos, crezcan y se vuelvan más independientes. Pasen más tiempo uno a uno con sus hijos haciendo actividades de aprendizaje y divertidas como cocinando, jugando juegos de mesa apropiados para esa edad, leyendo, haciendo artesanías. Complemente a sus hijos y háganlos sentir bien sobre sí mismos y sus habilidades.
  • Anímenlos para que sean independientes: denles experiencias positivas al estar separados de ustedes, si sus hijos no van a la guardería, traten de hacer que sus hijos visiten familiares o amigos y pasen una tarde sin ustedes, u organicen juegos con otros niños.

Decir adiós

Decir adiós en la mañana. Cuando se despidan en esas primeras mañanas háganlo rápidamente, un caluroso abrazo, un beso y un recordatorio de la rutina después de la escuela (yo te recojo o te espero en la parada del autobús) es todo lo necesario. No les comuniquen a sus hijos la ansiedad que la separación les va a provocar, se sabe que los niños se sienten tristes o culpables por dejar a sus padres sintiéndose tristes, está bien decirles a sus hijos que los van a extrañar, pero enfaticen lo orgullosos y felices que están de que empiecen la escuela. Reconozcan sus propios sentimientos, muchos padres sienten una sensación temporal de pérdida cuando sus hijos empiezan a ir a la escuela, pueden planear una actividad especial para ustedes ese día.

Incluso los niños mejor preparados pueden tener dificultad cuando llega el momento de decir adiós a sus padres, si sus hijos están ansiosos cuando se despidan traten lo siguiente:

  • Traten de involucrar a sus hijos en una actividad y díganles que se irán en unos minutos.
  • Sean directos explicando que deben irse, díganles de algunas de las actividades que harán durante el día y díganles cuando se volverán a ver.
  • Mantengan sus propios sentimientos controlados, no se enojen o molesten esto es lo que produce más confusión y estrés, en cambio recuérdenles a sus hijos lo que pasará ese día y que las maestras están para responder preguntas, ayudar y hablar sobre sus sentimientos, asegúrenles que regresarán como lo prometieron.
  • Denles un solo abrazo y un beso antes de irse y váyanse, las investigaciones dicen que entre más los padres se apeguen y toquen a sus hijos y entre menos jueguen los niños antes de que sus padres se vayan se ponen más ansiosos cuando sus padres se van.
  • Recuerden que las lágrimas se detienen después de un rato de que los padres se han marchado.

Establecer una rutina para la hora de irse a dormir

Una de las experiencias más difíciles y frustrantes que encaran los padres de familia ocurre a la hora de mandar a sus hijos a dormir. Parece que los niños recibieran una recarga de energía precisamente en el momento en que sus padres están listos para descansar, levantar sus pies y relajarse. Incluso cuando se las arreglen para llevarlos hasta sus camas, ellos se vuelven a levantar a pedir agua, besos, a ir al baño o se les aparece ‘un monstruo’ en su cuarto y no cabe la posibilidad de que ustedes esperen que se duerman ahí sin su compañía. Por lo tanto, ustedes se olvidan de ver el programa que pensaban ver en la televisión, de hacer cualquier otra actividad o de leer un buen libro, y vuelven a comenzar el ciclo de los innumerables viajes hasta la habitación. Por fin, ya extenuados se dan por vencidos y permiten que su hijos se cuelen en la cama a su lado.

Si ustedes se identifican con lo descrito en el párrafo anterior, se encuentran en la misma situación que muchos padres. La mejor manera de resolver los problemas que ocurren a la hora de llevar sus hijos a dormir, es establecer una rutina. El establecer una rutina a la hora de irse a dormir les ayudará a sus hijos a sentirse más seguros y descansados, y le dará a la pareja un tiempo bien merecido para relajarse y descansar sin la presencia de los niños, lo cual a su vez permitirá que la familia funcione mucho mejor. Una vez que hayan establecido su rutina, tienen que seguirla de manera constante. ¡Adhiéranse al plan! Con el tiempo, ustedes entrenarán a sus hijos para que se calmen y descansen el tiempo necesario para los niños en crecimiento.

Lo primero que tienen que hacer es calcular cuál es la hora adecuada de irse a dormir para sus hijos teniendo en cuenta su edad y necesidad de descanso. Los niños pequeños necesitan aproximadamente 10 u 11 horas de sueño cada noche. Segundo, tienen que establecer una serie de actividades calmadas que lo encaminen hacia la hora de acostarse. Por ejemplo, la rutina puede incluir darles un baño con agua tibia seguido de la lectura de libros. Cuando los niños ya estén en la cama, coloquen una tacita de agua a su lado y pongan música suave para que escuchen.

Cuando ya se les ha creado a los niños un problema para tranquilizarse a la hora de irse a dormir, los padres tendrán que ensayar algunas técnicas adicionales. Una idea es construir un póster de calcomanías, el cual se puede colocar sobre la puerta del refrigerador. Cada mañana, después de una noche de sueño ininterrumpido, el niño gana una calcomanía. Después de que el niño reúna cinco o diez de ellas, se le puede ofrecer una recompensa especial, como por ejemplo, tiempo adicional con uno de los padres. La clave para que esto funcione es el hecho de que el padre sea muy constante; usted debe estar dispuesto a adherirse al plan ya que su hijo lo va a poner a prueba para ver si de verdad es en serio. Es un trabajo difícil, pero si se mantiene firme, va a llegar el día en que podrá ver el programa en la televisión o leer su libro sin interrupciones.